La aparente historia trivial de un ilusionista, su sombrero de copa y su conejo se convierte gracias a la magia de un sombrero de pico morado y al enfado del animalito que no ha obtenido su recompensa en una historia diferente. Disfrutamos de unas imágenes trepidantes en las que el conejito castiga al mago con el fin de conseguir su zanahoria. El final es lo más sorprendente: el conejo blanco perdona a su "jefe" antes de que éste le premie. Reciben juntos los aplausos cuando se cierra el telón.
lunes, 8 de febrero de 2010
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