Kim Dong-Hwa
Barcelona: Planeta DeAgostini, 2008
ISBN 978-84-674-5887-9
Se trata de una novela gráfica o manhwa, como se les llama en Corea, de donde es su autor, Kim Dong-Hwa, creador de cómics desde 1975. Una obra en tres vólumenes protagonizada por dos mujeres, una madre viuda y su joven hija; que irá creciendo a medida que pasemos las páginas. A lo largo de ellas asistimos a la formación de la ñina que se convertirá en mujer y somos testigos privilegiados de la especial relación que la soledad femenina, impuesta por la sociedad coreana, establece entre esas dos mujeres. La historia se presenta desde un punto de vista masculino en algunas ocasiones aunque busque siempre la femeneidad. Las imágenes de la misma están impregnadas de un asombroso lirismo, muy reforzado por la enorme cantidad de símbolos de la cultura coreana que están presentes (tanto a través de las palabras como de los dibujos, que extienden considerablemente la información). Desbordante es, por ello, lo que nos cuentan estos tres libros. Tanto que sería necesaria al menos una segunda relectura para apreciar todo lo que el autor nos quiere decir.
Cada uno de los vólumenes recoge diez historias, "los pequeños cuentos de mi madre" con títulos muy poéticos y significativos; cada uno de ellos en blanco y negro, cuenta con cubiertas y guardas en color que muestran lo principal del tomo. Las ilustraciones son muy cuidadas y siguen siempre una distribución similar: puntos de fuga parecidos, inicio de cada pequeño cuento ocupando toda la página derecha, ruptura de la separación de ambas páginas en la parte superior o toda la página cuando lo sucedido en el hilo argumental marca un momento crucial, por ejemplo. Los dibujos son minuciosos e incluyen, como ya he señalado, muchos símbolos coreanos pero también universales como las flores y las mariposas.
Es una obra para adultos que puede compartirse con los niños, especialmente algunos de los cuentos del principio, y que podría aclarar algunas dudas de los jóvenes adolescentes, que como la verdadera protagonista (Ihwa, la narradora) ven cómo su vida cambia cada estación alejándoles de sus madres y acercándoles a su propia vida.


